Antes de comenzar septiembre, detente y agradece

El final de un mes puede pasar casi sin que nos demos cuenta.

Un día miramos el calendario y descubrimos que ya han transcurrido varias semanas.

Entonces comenzamos a pensar en todo lo que hicimos.

Y también en todo lo que no logramos hacer.

Pero antes de comenzar septiembre, quizá necesitas algo diferente.

Quizá necesitas detenerte.

No conviertas el final del mes en un juicio contra ti

Es fácil mirar un mes y medirlo únicamente por los resultados.

¿Qué terminé?

¿Qué conseguí?

¿Qué salió bien?

¿Qué quedó pendiente?

Pero una vida no siempre puede medirse por una lista de tareas completadas.

Hay meses en los que el mayor logro fue continuar.

Hay días en los que levantarte fue una victoria.

Hay momentos en los que aprender a descansar fue más importante que producir.

No todo progreso es visible.

No todo crecimiento puede medirse.

Mira también lo que aprendiste

Quizá agosto no te dio todo lo que esperabas.

Pero puede haberte dejado algo.

Una nueva comprensión.

Una lección.

Una conversación.

Una fortaleza que no sabías que tenías.

A veces aprendemos más durante los meses difíciles que durante aquellos en los que todo parece funcionar perfectamente.

Eso no significa que debemos agradecer el dolor.

Significa que podemos buscar lo que aprendimos mientras lo atravesábamos.

Agradece lo que sí estuvo presente

La gratitud no consiste en negar lo que faltó.

Consiste en reconocer también lo que sí existió.

Una persona.

Una oportunidad.

Un momento de descanso.

Una pequeña alegría.

Una ayuda inesperada.

Una nueva idea.

Antes de cerrar el mes, intenta identificar algunas cosas por las que puedes agradecer.

No tienen que ser grandes.

A veces las pequeñas cosas son las que nos sostuvieron.

Entrega lo difícil

No necesitas llevar todo contigo hacia septiembre.

Algunas preocupaciones no desaparecerán de inmediato.

Algunas situaciones necesitarán tiempo.

Pero puedes decidir no comenzar cada nuevo día cargando también con todos los pensamientos del día anterior.

Ora.

Escribe.

Habla.

Descansa.

Pide ayuda cuando sea necesario.

Entrega a Dios aquello que hoy no puedes resolver.

Prepara tu corazón

Septiembre llegará con días que todavía no conoces.

Algunos serán fáciles.

Otros serán desafiantes.

Pero también habrá oportunidades que hoy todavía no puedes imaginar.

No necesitas tener todo resuelto para comenzar un nuevo mes.

Puedes entrar con preguntas.

Puedes entrar con planes incompletos.

Puedes entrar con esperanza.

Lo importante es recordar que cada día ofrece una nueva oportunidad para avanzar.

Reflexión final

Antes de comenzar septiembre, haz una pausa.

Mira hacia atrás con honestidad.

No para castigarte.

Sino para aprender.

Agradece lo bueno.

Reconoce lo difícil.

Suelta lo que ya no puedes cambiar.

Y permite que Dios prepare tu corazón para lo que viene.

Una pregunta para reflexionar

¿Qué aprendiste durante agosto que quieres llevar contigo hacia septiembre?

Escríbelo.

Agradece.

Y recuerda:

🌅 No necesitas tener toda tu vida resuelta para comenzar un nuevo mes.

Solo necesitas estar dispuesto a recibirlo.


🌿 Gracias por acompañar a AbundexClub durante agosto.

Este mes hablamos de fortaleza, esperanza, perseverancia, cambios, puertas que se cierran y nuevos caminos que comienzan.

Ahora cerramos agosto con gratitud.

Mañana comienza septiembre.

Y con él, una nueva oportunidad para seguir escribiendo tu historia.

🎬 ¿Te gustó esta historia?

Disfruta la versión narrada en nuestro canal de YouTube.

▶️ Ver video relacionado

Actualizaciones del boletín

Introduce tu dirección de correo electrónico para suscribirte a nuestro boletín