Libro 2 El Pueblo de las Almas Perdidas

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Después de cerrar el primer umbral, Valentina descubre una segunda llave que apunta a un lugar olvidado: Valle Sombrío.

Un pueblo perfecto.
Demasiado perfecto.

No hay niños en sus calles.
No hay pasado en sus historias.
Y en cada casa hay un espejo.

Cuando descubren que los niños del pueblo están atrapados en un mundo detrás de los espejos, Valentina y los Guardianes deberán enfrentarse a una entidad más antigua que cualquier fantasma:

El Coleccionista.

Pero esta vez la batalla no se ganará con magia…
sino con algo que el monstruo nunca ha entendido:

la fuerza de quienes se niegan a olvidar a los que aman.

Tras el cierre del umbral en Niebla Eterna, Valentina esperaba que todo hubiera terminado.

Pero una segunda llave aparece misteriosamente en su bolsillo.

Las iniciales grabadas —R.M.— conducen al grupo de los Cinco Guardianes hasta un lugar marcado en el mapa del manual antiguo:

Valle Sombrío.

A primera vista, el pueblo parece perfecto.

Casas impecables.
Vecinos sonrientes.
Calles tranquilas llenas de flores.

Pero algo no encaja.

Las flores son de plástico.
Las fotografías familiares no tienen niños.
Y nadie recuerda cuándo fue la última vez que escucharon una risa infantil.

En la plaza del pueblo descubren la pista que lo explica todo: una estatua dedicada a Rodrigo Mendoza, un fotógrafo que murió investigando fenómenos sobrenaturales… y que dejó advertencias desesperadas sobre los espejos del pueblo.

Cuando Daniel atraviesa accidentalmente uno de ellos con la mano, descubren la verdad.

Los niños de Valle Sombrío no desaparecieron.

Están atrapados al otro lado de los espejos, prisioneros de una entidad antigua conocida como El Coleccionista, un ser que vive en el espacio entre mundos y se alimenta de la energía de las almas jóvenes.

Durante décadas, el pueblo entero ha sido parte de la trampa sin saberlo.

Cada espejo.
Cada reflejo.
Cada mirada.

Todo alimenta la prisión.

Pero Valentina descubre algo que cambia las reglas del juego:

Los niños no están atrapados por cadenas.

Están atrapados por miedo.

Si logran convencerlos de que pueden escapar, las puertas entre mundos podrían abrirse desde dentro.

Lo que sigue es una batalla diferente a cualquier otra que hayan enfrentado.

No contra un fantasma.

No contra un demonio.

Sino contra una criatura que jamás ha comprendido el poder más peligroso del mundo humano:

la esperanza compartida.

Mientras los Guardianes intentan despertar al pueblo dormido y liberar a los niños atrapados durante generaciones, El Coleccionista contraataca desde los espejos, utilizando sombras y reflejos para recuperar su colección.

Pero cuando treinta padres hablan al mismo tiempo a través de los espejos para llamar a sus hijos perdidos, algo ocurre que ningún manual antiguo había previsto.

Una fuerza capaz de romper la prisión entre mundos.

Cuando todo termina, el pueblo despierta…
los niños regresan…
y el Coleccionista queda debilitado.

Pero no destruido.

Porque el camino de los Guardianes apenas comienza.

Ahora Valentina tiene tres llaves.

Y cada una abre una puerta hacia un lugar donde algo antiguo sigue esperando.

El siguiente destino aparece grabado en una roca frente a un faro abandonado:

Puerto Olvido.